Cae la noche y el silencio me consume,
llevo una pena que no sé cómo cerrar.
Dios, si escuchas, ven y quédate un momento,
que mi mundo se ha caído sin avisar.
Era luz, era risa, era mi despertar,
un milagro que me hacía respirar.
Y ahora miras y solo ves mi llorar…
¿Por qué lo dejaste marchar?
(ohhh… tan temprano…)
¿Por qué? ¿Por qué te lo llevaste, Dios mío?
Si era tan joven, tan bueno, tan lleno de brillo…
Dime dónde está, si aún puedo sentirlo,
dime si algún día volveré a sentir…
(ohhh, ohhh, ohhh)
Lo tenía aquí, corriendo por casa,
cada paso suyo me llenaba el alma.
¿Cómo aceptar que una vida tan corta
se apague antes de aprender a ser calma?
Dime tú, que conoces el destino,
cómo se cura un corazón herido.
Si lo llamaste, si lo quisiste contigo…
¿Por qué lo arrancaste del mío?
¿Por qué? ¿Por qué te lo llevaste, Dios mío?
Si era tan joven, tan bueno, tan lleno de brillo…
Dime dónde está, si aún puedo sentirlo,
dime si algún día volveré a sentir…
(ohhh, ohhh, ohhh)
Y si algún día puedo abrazarlo otra vez,
dame fuerza hasta que llegue esa vez.
Dame fe para aprender a caminar sola,
y guárdalo cerca, como yo lo guardo en mí.
¿Por qué, Dios mío? Pero te ruego… cuídalo bien.
Que algún día, cuando me llames, lo volveré a ver…
(ohhh… lo volveré a ver…)
ehhh, ehhh, ehhh
ohhh
volveré
volveré
Volveré
volveré
volveré
volveré
volveré
volveré
¿Porqué?
Volveré
volveré
volveré
volveré

